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Reflexión

Fluir de cambios

Hemos avanzado hacia un rumbo lleno de incertidumbre; al mismo tiempo, es un momento en que cualquier cosa podría suceder, tanto positiva como aniquiladora. Es emocionante ver como el horizonte despliega una serie de posibilidades nunca vistas en la historia de la civilización. Las revoluciones industriales han tenido un impacto profundo en las relaciones de trabajo, económicas y sociales, sobre todo, un factor determinante ha sido la globalización, la cual, ha sido consecuencia de estos eventos.

El mundo ha comenzado a comunicarse y a intercambiar a un ritmo cada vez más acelerado. Sin duda, como fue documentado en la primera década del dos mil, en el contexto de la Tercera Revolución Industrial, han sido las tecnologías de la información piezas fundamentales para generar el avance humano; creando la red para que las ideas se “apareen” y fuera posible tener un incremento tanto cualitativo como cuantitativo en la calidad de vida. Este concepto, de ideas que se aparean fue enunciado por Matt Ridley, en una de sus publicaciones más sonadas: El optimista racional, 2010.

“¿Cómo lo conseguimos (independiente de si pienses que es bueno o no)? ¿Cómo lo logramos? ¿Cómo nos convertimos en la única especie que se vuelve más próspera a medida que crece en cantidad? El tamaño del área en este gráfico representa el tamaño de la población. Y el eje vertical representa el PIB per cápita. Creo que para responder a esta pregunta necesitan comprender cómo los seres humanos unen sus cerebros y permiten que sus ideas se combinen y recombinen, se encuentren e, incluso, se apareen. En otras palabras, necesitan entender cómo las ideas tienen relaciones sexuales.”

Matt Ridley, TED Talks 2010

Es por medio de la tecnología por donde el flujo de ideas se ha mezclado y nutrido, precisamente, la tecnología que, a su vez, va permeando a la industria, la política y a la sociedad. Es por lo que las revoluciones industriales no han dejado de suceder; en el momento en que el telégrafo y el ferrocarril aceleraron el proceso de comunicación, fue que los avances comenzaron a tener el ritmo de crecimiento que actualmente nos tienen impactados.

Isaac Newton escribió en una carta a Robert Hooke, a mediados del siglo XVII, que “Si he visto más lejos es porque estoy sentado sobre los hombros de gigantes”. Y esto es lo que hoy por hoy tenemos; en todas las áreas del desarrollo y conocimiento humano, se va sobre los hombros de gigantes, siendo estos los grandes conocimientos que se han acumulado y los presentes, en toda esta basta red neuronal que es la civilización.

Somos una especie que intercambia, que gusta de hacerlo. Es una cualidad humana, que junto el arte, el lenguaje, la música, identifican nuestra existencia con respecto al resto de los animales. Sobre todo, de aquellos que también son gregarios. El intercambio ha sido el pilar para que podamos establecer los conceptos que actualmente sustentan la industria y la tecnología.

La cultura descansa en una circuitería neuronal que realiza la proeza que llamamos “aprender”

Steven Pinker, Cómo funciona la mente

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